¿Nos dan las redes sociales la felicidad?

Hoy, 20 de marzo de 2019, en el día Internacional de la Felicidad, merece la pena que nos hagamos esta pregunta y reflexionemos un poco sobre ella. ¿Somos más felices desde que tenemos las redes sociales? ¿Nos permiten estos medios conectarnos más, tener relaciones de calidad y sentirnos mejor? Antes de comentarte algunos resultados que han obtenido estudios sobre ello y hablar de algunos términos que se han acuñado al respecto en redes sociales, te invito a reflexionar sobre ello un momento. Piensa, en tu caso, cómo te hacen las redes sentir. ¿Consideras que te ayudan o no? ¿Te sientes mejor después de usarlas o peor? ¿Controlas todo el tiempo que las usas o te dejas llevar? El primer paso es empezar a ser conscientes de lo que sentimos cuando utilizamos estas herramientas y si somos nosotros quienes controlamos el tiempo y las acciones o si son las redes sociales quienes acaban controlando lo que realizamos. Muchas veces no somos realmente conscientes de cómo nos sentimos o de qué provoca esas sensaciones. Fruto de mis propias sensaciones y de algunos estudios que se han realizado que vienen reflejados, a su vez, en libros que he podido consultar, podríamos decir que las redes sociales no nos hacen sentir tan bien como podemos pensar a priori, si no nos fijamos realmente en estas sensaciones. Como ya hemos visto en un post anterior, éstas están diseñadas para causar la mayor adicción posible. Quienes las crean quieren que las usemos, cuanto más mejor, porque de esta forma estamos expuestos a la publicidad que les hace ganar mucho dinero. Y para que las usemos, las redes nos acaban enseñando muchas veces lo que queremos ver, lo que tiene más posibilidades de interacción por mi parte, pero no toda la verdad. Fruto de esto es que nuestro muro de Facebook, por ejemplo, se acabe llenando de personas con ideología u opinión similar a la nuestra (aunque no en todos los casos) y que nuestras redes reflejen una realidad sesgada y poco representativa de la realidad. Y más si tenemos en cuenta todo el tema actual de las fake news (¿cuál es la verdad?). Volviendo a la felicidad. Vemos en nuestras redes los momentos más felices de nuestros contactos, seleccionados y editados para ser lo más perfecto posible, lo más ideal, lo más adecuado para transmitir que tenemos una vida genial, llena de experiencias, amor, viajes, comidas, relaciones familiares idílicas… No olvidemos que lo que vemos en las redes sociales sólo es lo que las personas nos quieren mostrar. No es su realidad completa, está sesgada y seleccionada para causar la máxima reacción, la máxima interacción y, por qué no, la máxima “envidia” posible. Según el libro “Cómo cortar con tu móvil” de Catherine Price “la mayoría de las personas crear una cuenta en una red social debido al deseo de sentirse conectadas pero numerosos estudios sostienen que, cuanto más las utilizamos, menos felices somos”. Y es que nunca hemos tenido tan a mano tanta información que nos hace compararnos constantemente con lo que otros viven, con quién se relacionan, cuánto viajan, si tienen o no familia… Y eso la mayoría de las veces nos hace sentirnos peor, no más felices. Se han acuñado incluso términos concretos relacionados con esto, como el de MAPA: Miedo a perderse algo. Antes si te perdías algo ni te enterabas. Ahora puedes pasar el fin de semana en una fiesta y sentirte mal porque ves otros planes que te has perdido y otros han disfrutado ese mismo día, en otras fiestas, por ejemplo. Además, este miedo, hace que consultemos las redes sociales más de lo que deberíamos y durante más tiempo del indicado. No nos damos cuenta pero de repente vemos algo que nos hace sentir mal. Muchas veces nos sentimos peor después de haber utilizado las redes. Párate a pensar de forma consciente cómo te sientes la próxima vez que te conectes y valora si te ha servido para ser un poco más feliz o no. Ha aparecido un nuevo fenómeno que se ha denominado “la depresión de Facebook” que indica, que cuantos más “amigos” tiene uno en Facebook, más elevada es la probabilidad de depresión (“Niños pantalla” Nicholas Kardaras), que nos puede alejar de las relaciones sociales reales y provocar un mayor aislamiento, además de la adicción subyacente. También hemos oído y compartido teorías que hablan, incluso, de un mayor grado de depresión y menor autoestima en las personas que se hacen más “selfies” en sus redes. Se han mostrado, además, en algunos estudios (como recoge el artículo “Cell Phone Adiction» de José de Sola Gutiérrez), efectos negativos de las redes sociales en el neuroticismo, autoestima, impulsividad, empatía, identidad, imagen de uno mismo, así como problemas para dormir, ansiedad, estrés… Si a todo esto le sumamos que (esto ya viene de la parte 100% personal), hacemos cosas por redes que nos permiten “cumplir” un mínimo y estamos dejarlas de hacer de otra forma (felicitar los cumpleaños por Whatsapp, por ejemplo). Todo esto hace que nuestras relaciones puedan acabar siendo más frías y más superficiales y necesitamos relacionarnos de forma profunda y real para poder ser felices. Mi conclusión es clara, así como la de muchos estudios realizados al respecto. Las redes sociales nos sirven para mucho y nos ayudan en muchas cosas, si sabemos cómo usarlas y sin abusar de ello. Pero no nos ayudan a ser más felices. O al menos, eso parece. ¿Qué opinas al respecto? Photo by Fausto García on Unsplash
La «falsa» felicidad en redes sociales

¿Podemos aceptar como real todo lo que vemos en redes sociales? En este vídeo que os quiero compartir hoy se ve, en diferentes historias, una reflexión sobre que no todo es lo que parece en redes sociales. Y no sólo por cómo lo publicamos o qué queremos conseguir con ello, sino porque también entra en juego la subjetividad y las características de quien lo ve, no lo olvidemos. En este mundo en el que empezamos a acostumbrarnos a compartirlo todo porque lo que no se comparte parece que no existe, vivimos también de ver qué hacen o qué logran los demás. Valoramos de forma rápida y a nuestra forma lo que otros van consiguiendo o quieren hacernos ver que logran. Muchas veces, si piensas en tus propias publicaciones, te darás cuenta que no dejas ver todo lo que eres, todo lo que haces y, sobre todo, todo lo que sientes. Que al final lo que se transmite sobre ti son una serie de informaciones, más o menos pensadas, más o menos elaboradas que van creando una imagen sobre ti en otros. Y esa imagen puede que no se ajuste totalmente a la realidad. Nos alimentamos de likes, de interacciones, de respuestas. Cada vez tenemos más en cuenta estos aspectos, sobre todo en un perfil joven en el que las redes están totalmente integradas y que necesitan de aprobación por parte de sus iguales. Simplemente te pido que reflexiones sobre ello cuando te sientas mal o inferior a otros porque no eres tan «feliz» como ellos, porque no haces viajes tan guays o comes en sitios tan selectos. Aquí te dejo el vídeo que ha inspirado este artículo. Me encantará conocer tu opinión al respecto en comentarios.
Viviendo el ahora, ¿te unes a la #fotodehoy?
Desde hace ya unos días voy compartiendo en redes imágenes de mi día a día con el hastag #fotodehoy. Lo he registrado a través de tagdef sólo con el afán de que más personas nos detengamos a ver cada momento de nuestro día. No es sólo una foto diaria sino fotos de momentos especiales que vivamos cada día de nuestra vida. Todos los días tienen ese momento especial en el que nos debemos detener. Con esta práctica quiero detenerme en las cosas que me pasan, disfrutarlas, vivir el momento porque la única realidad que tenemos es el «AHORA». Mi amigo Kike Romá (os invito a leer su blog), me inspiró con sus maravillosas imágenes y palabras. Cierto es que lo único que tenemos es el hoy, el ahora. El pasado ya no está a nuestro alcance, el futuro tampoco. El estrés, las tareas, las obligaciones, nuestras creencias y mucho más a veces no deja que nos concentremos en los momentos. Pasamos un día y otro como todos iguales, sin nada destacable. Pero lo cierto es que hay momentos que destacan en cada uno de nuestros días que los hacen diferentes y especiales. Vivamos el momento y disfrutemos de esas pequeñas cosas que nos alegran el día. ¿Y si ademas lo compartimos con #fotodehoy y alegramos un poco el día a día de los demás? ¡¡Compartir es vivir!! Párate y reflexiona. ¿Te unes a la #fotodehoy? Participa en el grupo en Facebook y comparte tu #fotodehoy.
Sonríe y sé feliz
¡¡Hola de nuevo a tod@s!! Comparto con vosotros este vídeo tan motivador y que nos da grandes consejos para ser un poco más felices en nuestro día a día. No debemos esperar que la felicidad llegue el en futuro ni que pase algo para que logremos, por fin, sentirnos felices. Las pequeñas cosas son importantes, y este vídeo está lleno de ellas. He descubierto el vídeo gracias a Pato Giacomino, desde aquí le agradezco que me lo «regalase» en un tuit. ¡¡Que lo disfrutéis y seáis muy felices!!!
Entrevista «Monker» a Oskar García, la importancia de la irreverencia y la creatividad en Social Media
Durante el I Experto Universitario #CMUA tuve la suerte de coincidir con grandes compañeros con los que a día de hoy todavía mantengo relación profesional y personal. Óskar García es uno de estos compañeros que destacó desde el primer día por su gran sentido del humor, su profesionalidad y, cómo el mismo relata en esta entrevista, su irreverencia. Es por ello por lo que me decidí a hacerle la siguiente entrevista en la que nos habla sobre su empresa «Social Monkers», sobre Social Media y mucho más… ¿Quiénes formáis Social Monkers y cómo os decidís a ponerlo en marcha? En primer lugar, muchísimas gracias Laura por hacernos un hueco en tu fantástico blog, es todo un privilegio para nosotros 😉 Soci@l Monkers es un proyecto emprendedor fundado por Oskar García y Alfonso Berenguer tras el paso del primero por el Máster en Experto Universitario en Dirección de Redes Sociales para Empresa de la Universidad de Alicante, el conocido y universal #CMUA. Tras terminar el curso, allá por septiembre del 2011, Oskar pudo optar al management en modo prácticas de grupo empresas de ámbito musical y su trabajo gustó tanto que no solo gestionó las mismas, sino que además fue recomendado y dio el salto a la gestión de uno de los 5 festivales de música más importantes del país, el Low Cost Festival de Benidorm. En ese momento y tras llevar meses buscando un proyecto que permitiera trabajar a Alfonso y Oskar de nuevo codo con codo (habían coincidido en la administración pública con un feeling absoluto) decidieron crear Soci@l Monkers y el 1 de enero del 2012 inician su andadura oficial, ampliando cartera de clientes y recursos mediante colaboradores externos . Me gusta mucho vuestro estilo porque hiláis muy bien vuestra identidad corporativa en todo lo que hacéis. ¿Cómo se os ocurrió el nombre y la imagen de la empresa? Pues sinceramente, si hay algo que teníamos claro es que no queríamos ser una empresa más dentro de este cambiante mundo. No queríamos ofrecer unos servicios estándar ni tampoco que se nos catalogara como ‘otra’ startup de management en social media. La razón para nosotros es evidente: Si todos hacemos lo mismo esto se convierte en rutinario y no hay lugar para la innovación, para la irreverencia, para la sorpresa y para hacer la distinción. Con esta filosofía lo primero que hicimos fue buscar nuestra imagen saliéndonos de la tangente buscando un nombre divertido y que nos identificara ante los demás, sin perder credibilidad y sí asociando creatividad. Una vez decidimos ser Soci@l Monkers, Jaime López de Cliké, un excelente diseñador, colaborador y amigo, nos hizo el logo y fue un flechazo a primera vista. Nos encantó como había conseguido hacer de una ‘S’ la forma de un monete (aunque monker no significa mono, pero nosotros lo asociamos así) y dimos el salto encantados de romper moldes y estereotipos. Cada vez que entregamos una tarjeta de visita o presentamos un presupuesto siempre nos hacen comentarios positivos de nuestra identidad y eso, aparte de servir para acercar y romper el hielo, nos confirma que hicimos bien tomando esta decisión. También nos pasa una cosas curiosa y es que ya nuestros amigos, conocidos y clientes nos conocen por ‘los monkers’, así que hemos pasado a ser Óskar Monker y Alfonso Monker, así que mejor marketing imposible. En vuestra web comentáis que hay otra forma de hacer las cosas. ¿Qué novedades y nuevas formas de funcionar aportáis a las redes sociales? No hemos inventado la rueda ni mucho menos, pero somos la prueba de que las cosas han empezado a cambiar. Somos un concepto, una idea, un nuevo planteamiento, una forma distinta de hacer las cosas en el complejo y evolutivo mundo de las redes sociales. Nos encanta comunicar, somos comunicadores por naturaleza y la sociedad en la que vivimos exige que lo hagamos con la mayor precisión y claridad. La comunicación es una de las habilidades más importantes en la vida, nos permite relacionarnos e interactuar con nuestro entorno. Hablar y conversar para diferenciar con valor añadido a nuestro negocio. Y esto, precisamente esto, es lo que mejor sabemos hacer y a lo que nos dedicamos por nuestros clientes: Nos relacionamos con sus clientes, nos comunicamos, nos preocupamos y velamos por que la relación sea fluida, cordial y siempre rápida y atenta, tal y como lo harían ellos, convirtiendo nuestra forma de comunicar en una herramienta y pilar indispensable para la mejora y crecimiento de nuestro de sus negocios. Hablar, el don de la palabra y la elocuencia para argumentar y convencer, para dar traslado a la información, para recepcionarla y mover el ánimo mediante el vocablo, llegar a conmover, conquistar y emocionar. ¿Qué servicios ofrecéis? Ahora mismo podríamos decir que nos centramos en 4 pilares: 1. El Management como communities o gestores de comunidad siendo responsables de crear y cuidar las comunidades online o digitales en torno a las empresas generando contenido de valor, creando conversación, animando a los usuarios a participar, monitorizando y escuchando que se dice de sus negocios. 2. La gestión de reputación online o 2.0, pues Internet funciona las 24 horas del día durante los 365 días del año. Las redes sociales se han convertido en una plataforma de libertad de expresión sin competencia ni limitaciones, y ello ha supuesto un gran avance para todos, sin embargo, las opiniones pueden no coincidir con los intereses empresariales. Los comentarios son un arma muy poderosa de promoción de negocio cuando son positivos, pero terrible cuando son negativos y alguien debe supervisar todo esto. 3. El e-mail marketing que ayuda a aumentar las conversiones registro/cliente, haciendo que la comunicación sea más fluida y ayudándonos a conocer mejor a los destinatarios. Es una herramienta, que si es bien utilizada, puede resultar imprescindible para adquirir información relevante de nuestros clientes y construir un canal dinámico fundado en el diálogo y en el establecimiento de una relación de largo plazo. 4. Por último, la formación en Social Media donde ayudamos a
El síndrome de la felicidad aplazada.
Vivimos en un mundo que gira a gran velocidad, nuestro día a día está lleno de múltiples tareas que realizamos a toda máquina. Nuestras obligaciones no nos dejan descansar, y para atenderlas, tendemos a aplazar lo que de verdad importa o nos apetece hacer.